bosquejosdesermones.com :: Para uso personal solamente. Prohibida su reproducción total o parcial sin la autorización de autor.

bosquejosdesermones.com

 

La verdadera prosperidad proviene de Dios

La verdadera prosperidad proviene de Dios

Base Bíblica: Salmos 37:1-5

Introducción:

En una sociedad en donde los bienes ocupan un lugar privilegiado y en donde existe el convencimiento errado de que el dinero lo resuelve todo, hay quienes buscan a Cristo el Señor y la vida cristiana, en procura de mejorar su economía. Lo más complejo del asunto es que en su afán de tener solidez han dejado de lado a Dios. ¿Qué dice la Biblia al respecto? La respuesta la encontraremos en el mensaje de Dios.

I.- La prosperidad terrenal es temporal (vv.1, 2).

1.- Nuestra vida no debe afectarse a causa de la prosperidad ajena (v. 1 a).

2.- Quien no guarda su corazón, puede dar lugar a la envidia y a la frustración (v. 1 b).

3.- La prosperidad terrenal es efímera. Nada es para siempre (v. 2).

II.- La prosperidad verdadera debe buscarse en Dios (v. 3).

1.- Nuestra confianza para provisión y salida a las crisis debe estar volcada hacia Dios (v. 3 a).

2.- Las circunstancias adversas no deben ni pueden afectar nuestra vida de rectitud (v. 3 b).

“Confía en Jehová y haz el bien”

3.- Dios bendice la fidelidad de su pueblo (v. 3 c).

III.- Dios es la fuente de todo bien (vv.4, 5).

1.- El principio para recibir bendiciones es la fidelidad a Dios (v. 4 a).

“Deléitate asimismo en Jehová...”

2.- El galardón de Dios para su pueblo es responder a las peticiones (v. 4 b).

3.- Es necesario someter a Dios planes y proyectos como paso a la bendición (v. 5 a).

4.- Es necesario confiar en la respuesta de Dios y esperar en El (v. 5 b).

Conclusión:

La verdadera prosperidad proviene de Dios. Los bienes materiales son perecederos y no están asegurados para siempre. Ahora, ¿cómo ser prosperados en Dios? De acuerdo con las Escrituras, guardándole fidelidad, sometiendo a Su voluntad planes, metas y proyectos, y abriéndonos al obrar divino. Además, cuando Dios prospera tal prosperidad es sólida y no perece con facilidad porque forma parte de los maravillosos planes que el Señor tiene para nuestra vida.


Léanos en mensajerodelapalabra.comLéanos en devocionales.comLéanos en estudios-biblicos.comLéanos en selecciondesermones.comLéanos en miiglesia.com

anuncio-YT