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Emprenda el camino hacia la libertad financiera

Emprenda el camino hacia la libertad financiera

Base Bíblica: 2 Corintios 8:9

Introducción:

Cuando Dios nos creó, nos concibió para ser bendecidos. Ese ha sido su propósito desde la eternidad. Fue el pecado que introdujeron Adán y Eva con la desobediencia, lo que provocó el que las maldiciones tocaran a las puertas del género humano.

Cuando nos decidimos a ser bendecidos, damos pasos sólidos hacia la libertad financiera. Es posible. Lo logramos cuando somos fieles a Dios, cambiamos nuestra mentalidad de ruina y pobreza, y comenzamos a confiar en Su provisión. Él es fiel. Lo que no podríamos pretender es ser bendecidos, pero asumir en nuestros pensamientos y acciones, una mentalidad mezquina.

Compartimos con ustedes una serie de principios que permitirán, con fundamento en la Biblia, llegar a un nuevo nivel en la economía, conforme a la voluntad de nuestro creador.

I.- USTED DECIDE VIVIR EN LA RUINA O RECIBIR LAS BENDICIONES DE DIOS

1.- Si queremos encontrar la guía de Dios alrededor de las finanzas, debemos ir a las Escrituras (Salmos 119:105; 2 Timoteo 3:16)

2.- El único que nos puede liberar de la crisis financiera, es el Señor Jesucristo. Por esa razón, debemos rendirle nuestra vida (Juan 8:36)
  • Quien no tiene a Cristo, vive en crisis económica.
  • Quien no tiene a Cristo, se pierde de las bendiciones (Juan 10:10)
  • Solo quien tiene a Cristo puede alcanzar liberad financiera.
3.- Si Dios tiene bendiciones para nuestras vidas, no podemos resignarnos a la miseria y la escasez (Filipenses 4:19)

4.- Somos hijos de Dios y herederos de Cristo, razón por la que nuestra vida física, espiritual y financiera debe cambiar (Gálatas 4:7)

II.- NUESTROS PENSAMIENTOS ALREDEDOR DE LAS FINANZAS DEBEN CAMBIAR

1.- Nuestra forma de pensar ejerce una poderosa influencia en lo que decimos y hacemos (Proverbios 23:7; Lucas 6:45)

2.- Debemos pensar y actuar como herederos de las promesas y de las bendiciones de Abraham (Gálatas 3:29; Génesis 12:3)

3.- En la Palabra de Dios aprendemos un principio del Reino: DAR
  • Dar (Lucas 6:38)
  • Administrar (2 Corintios 9:7)
  • Recibir (2 Corintios 9:6; Gálatas 6:7)
4.- No podemos perder de vista el hecho de que Dios no es un Dios de escasez (Romanos 8:32)

III.- CUATRO BARRERAS QUE NOS IMPIDER SER GENEROSOS

Estamos llamados a ser generosos:
  • Con la obra de Dios
  • Con la familia
  • Con las personas que nos rodean y lo necesitan
No  obstante, hay por lo menos cuatro barreras que nos lo impiden:

1.- El temor (Job 3:25; Proverbios 29:25)

a.- Argumentos:
  • ¿Será que me alcanza?
  • ¿Y si se acaba y no vuelvo a tener?
b.- El temor se convierte en una atadura y una fortaleza espiritual.
  • La única salida está en confiar y depender de Dios (Filipenses 4:6, 7; 1 Juan 4:18)
  • Dios nos proveerá siempre porque Él es el dueño de todo (Salmos 24:1)
  • Debemos reconocer que Dios quiere lo mejor para nosotros (Santiago 1:17)
2.- El Egoísmo a.- Pensamos únicamente en nuestras necesidades (Proverbios 14:12)
  • Tomamos decisiones equivocadas.
  • Nuestra vida gira alrededor de lo material únicamente.
  • El egoísmo nos genera una sensación de vacío y soledad.
b.- Todo cuanto tenemos, es de Dios, quien provee lo que necesitamos. 3.- La Envidia (Génesis 37: 3, 49
  • Dios le da a cada uno conforme Él quiere.
4.- La Codicia (Hechos 5:1-10)
  • Renunciar a la codicia y dar generosamente, nos libera (Proverbios 21:26)
  • Cuando somos generosos, recibimos siempre más (Proverbios 11:24)
Conclusión:

Cuando Cristo no gobierna nuestro corazón, quien toma la ventaja es Satanás. Él se roba nuestra economía. Nos impide avanzar. Levanta barreras en nuestra vida espiritual y, de paso, financiera. Ata lo espiritual y material al mismo tiempo.

Cristo nos llamó a ser libres. Con Su divino poder y por su sangre preciosa vertida en la cruz, tenemos asegurada la victoria.

La decisión está en nuestras manos. Dios ya hizo su parte. Nos corresponde hacer la nuestra: Creer, confiar y perseverar.


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